viernes, 23 de septiembre de 2016

BRUCE SPRINGSTEEN (1949): MY FATHER´S HOUSE (1982) / EMMYLOU HARRIS (1947): MY FATHER´S HOUSE (1986)

CARSON ELLIS (1975): HOME (HOGAR, 2015)





















Imágenes ordenadas según la compaginación del libro. Solo faltan dos páginas.

Sobre la autora -extraordinaria dibujante norteamericana de libros infantiles como éste, publicado también en francés-, véase su página web. 

jueves, 22 de septiembre de 2016

El arquitecto que no construía casas.



El grupo de heavy metal sueco Fucking Werewolf Asso no debe de ser muy conocido fuera de su país. Recurre, como es habitual en esos grupos, a una conocida iconografía satánica. Su reciente primer disco se titula Why do you love me Satan? Hasta ahora, sin novedad en el frente.
El título de una de las canciones llama las atención. Alphonse Laurencic, sin conexión aparente con el satanismo. La letra, mediocre, contiene unos versos que señalan una pista qué seguir:

"you  were right all along alfonso,
modern art is a torture"

Alfonso debe referirse a Alphonse. Se escribe, sorprendente y quizá significativamente en español: alfonso.

En efecto, Alphonse (o Alfonso) Laurencic existió. Era un francés de la primera mitad del siglo XX de familia austro-húngara. Se educó en Viena. Era -o decía ser- pintor, director de espectáculo de variedades y, ante todo, arquitecto.
Se instaló en Barcelona durante la Guerra Civil. Formó parte del temido Servicio de Información Militar (SIM) republicano, un organismo casi autónomo que agrupaba servicios secretos. En tanto que arquitecto, Laurencic recibió el encargó de proyectar las checas más célebres de Barcelona. Éstas, numerosas, situadas mayoritariamente en la parte alta de la ciudad, eran celdas de castigo y tortura. Se ubicaban en sótanos, pero también en pisos. Entre las más conocidas, la que se ubicaba en la Pedrera, el edificio de Antoni Gaudí, donde moraba también Pedro un agente húngaro conocido por su crueldad. Desconozco si se han preservado trazas de este siniestro pasado del emblemático edificio.
Esta checa, sin embargo, no podía rivalizar con las que Laurencic proyectó en las calles de San Elías, Vallmajor 1, y Zaragoza 77 (ninguna placa municipal recuerda este oscuro episodio de la vida de lo edificios; en ocasiones, no se quiere responder).



Vallmajor 1



Zaragoza 77


Eran "célebres": quién entraba no salía más, se contaba. Se trataba de espacios subterráneos de difícil acceso a través de estrechas escaleras de caracol. con unas medidas calculadamente tan reducidas que no se cabía de pie ni acostado. Ladrillos macizos de canto depositados al tresbolillo en el suelo impedían sentarse, estirarse y desde luego apoyar los pies en el suelo que solo podían descansar sobre el filo de aquéllos. Un estrecho banco macizo de superficie inclinada no permitía que se pudiera dormir sobre él: el prisionero caía sobre el duro canto de los ladrillos. Las paredes se cubrían con pinturas geométricas o abstractas que el propio Laurencic reconoció, durante los interrogatorios al finalizar la Guerra, que estaban inspirados por pinturas de la Bauhaus, de Kandinsky especialmente. Los colores fueron escogidos en función al efecto que se quería producir. La teoría del color romántica desembocó en la concepción de celdas de tortura. Pero también afirmó haberse inspirado en las obras de Salvador Dalí. Esta afirmación no era gratuita. Se proyectaba la conocida e insostenible escena de la película de Buñuel y Dalí, El perro andaluz, en la que se "ve" cómo una hoja de afeitar rasga un ojo. Luces violentas, ruidos ensordecedores y el angustioso tic-tac de un reloj que no marcaba la hora acompasaban los días en las checas, entre tortura e interrogatorio, antes de la escenificación final.
La tortura, psíquica y física, mediante el arte (pintura, música) y arquitectura (proyecto de espacios inhabitables), que se inicio quizá en la Unión Soviética en los años 30, llegó a su plenitud en las checas españolas de finales de los años 30. Desde entonces, esos métodos no han cesado. Países como los Estados unidos utilizan la música -"heavy metal", con lo que volveríamos al inicio del texto, pero también dosis de música "country"- a todas horas, a todo volumen, poniendo una y otra vez las mismas canciones, para que los prisioneros se desmoronen.
Si hubiéramos sido Laurencic y nos hubieran encargado esos proyectos, ¿qué hubiéramos hecho? Desde el punto de vista de la estética, eran obras admirables: receptáculos de obras de arte -pintura, música-, obras de arte total; desde el punto de vista funcional lograron su propósito con creces; unas tres mil personas murieron de las torturas; mas, ¿y la ética?
Los arquitectos solemos responder ante encargos dudosos que siempre es mejor aceptarlos antes de que caigan en manos de peores arquitectos. De algún modo, siempre podremos mejorar el encargo. Mas, ¿cómo "mejorar" celdas de tortura? ¿con "mejores" obras, con formas más refinadas?; ¿renunciando al encargo, lo que durante la Guerra Civil probablemente hubiera equivalido a una sentencia de muerte?. El Partido Comunista estalinista no bromeaba.
Esta es la pregunta lacerante  que los arquitectos iraquíes, obligados a formar parte del equipo presidencial de ingenieros y arquitectos del difunto presidente iraquí Saddam Hussein -so pena de muerte en el caso de la no aceptación-, aun se hacen. Tuvieron que construir, en pleno embargo, suntuosos palacios y edificios de máxima seguridad. La vida de sus familias estaba en juego. Aceptar o morir. Defender unos ideales o sucumbir por la culpa.
Una diferencia sustancial, sin embargo, entre ambos casos: Laurencic ingresó voluntariamente en el SIM. El encargo era, pues, "natural", dados sus "conocimientos" o aptitudes técnicas.
La creación humana no se libra del peso de las consecuencias de las decisiones tomadas y de los gestos efectuados. Toda acción, toda obra revela el valor de un gesto.
Prefiero no pensar qué habría decidido.


La video-proyección Artifact del artista francés Cyprien Gaillard (1983), filmada en Iraq en 2011, se acompaña de la música, repetido una y otra vez, con la que los marines norteamericanos torturaban a los prisioneros iraquíes.

Agradezco a Gregorio Luri la comunicación de algunos datos 

miércoles, 21 de septiembre de 2016

LUBOMÍR BENES (1935-1995) & VLADIMIR JIRÁNEK (1938-2012) : PAT & MAT-MODELÁRI (TÉCNICAS CONSTRUCTIVAS, 1994)



Modelári es uno de los capítulos de la célebre serie de animación checoslovaca, creada en 1976, con figuras de plastilina en "stop motion", Pat & Mat (que significan Jaque y Mate), centrada en trabajos de "bricolaje" y construcción siempre inestables.

Esta serie concluyó en 2002, pero nuevos episodios, a partir de 2011, especialmente en 2016, le han devuelto la actualidad.

Adobe y cerámica en el Mediterráneo antiguo, desde el Neolítico hasta el Imperio Romano (Próximo Oriente antiguo y Roma)

Presentació "Casas de barro. Cuatro usos de la cerámica en la arquitectura mediterrània". from Museu del Disseny on Vimeo.

Proyección de imágenes fotográficas y fílmicas de yacimientos arqueológicos mediterráneos (Iraq, Siria, Turquía, Argelia, Italia), tomadas entre 2009 y 2016, en los que se destaca el empleo masivo del adobe y la cerámica.

Esta proyección se incluye en la documentación de la muestra De obra. Cerámica aplicada a la arquitectura, en el Museo del Diseño, Barcelona.

Imágenes: Pedro Azara, Marcel Borràs, Albert Imperial, Marc Marín, con el consentimiento de la Gerda Henkel Stiftung de Düsseldorf (Alemania).
Montaje: Joan Borrell

Cerámica y arquitectura en el Mediterráneo (1993-2016)




Proyección de fotografías y filmaciones de obras de finales del siglo XX y recientes, en el Mediterráneo, notables por el uso extenso e imaginativo de la cerámica vidriada o no.

Esta proyección se incluye en la exposición De obra. Cerámica aplicada a la arquitectura en el Museo del Diseño, Barcelona.

Las fotografías, salvo cuando se indica lo contrario, han sido enviadas por los estudios de arquitectura respectivos, a quienes agradecemos la disponibilidad y generosidad.

Las filmaciones son obra del estudiante de arquitectura Jordi Juanola y del arquitecto Marc Marín.
El montaje y sonorización, del estudiante de arquitectura y bellas artes Albert García-Alzórriz.
La selección, de Pedro Azara, Jordi Juanola y Marc Marín.

martes, 20 de septiembre de 2016

Prison Architect (El arquitecto de la cárcel, 2016)



Foto: Antoni Cumella, a quien agradezco la cesión.

Una perfecta espiral de gres. Lisa, se desenvuelve regularmente; el tubo se desliza libre de imperfecciones y titubeos. El objeto es majestuoso. El grueso tubo recorre el espacio sin sujetarse durante casi un metro.
Se trata de un prodigio formal y técnico al alcance de muy pocas empresas. fue realizado quizá en los años treinta. podría ser considerada una escultura abstracta. podría atribuirse a Marcel Duchamp, A Picabia -si hubiera realizado esculturas- o a los mejores escultores futuristas.
Mas, es un objeto de uso. La función que justifica su creación, que determina la forma, el material, la técnica y su existencia, no impide que sea valorado estéticamente. Es un objeto bello, que causa cierto efecto hipnótico. Maravilla tanto la forma de la forma y sus cualidades táctiles -evoca el turbador cuerpo de una serpiente enroscada-, como la fuerza que emana -o cuya emanación sugiere-.

¿Qué ocurre cuando aprendemos que este objeto podría -podría, tan solo- haber sido ejecutado, o utilizado, para destilar gases -el gres cocido a tan alta temperatura resiste los ácidos- vertidos en las cámaras de los campos de exterminio nazis? ¿Podemos seguir apreciando despreocupada, distanciadamente, las cualidades estéticas de la espiral? ¿Podemos calificarla de bella -quizá incluso de sublime, o capaz de suscitar impresiones sublimes-, conociendo la finalidad para la que fue creada, o el uso al que fue destinado?
El objeto, en sí, no cambia. Sigue inmutable ante nuestros ojos, desarrollando sus hérculeas circunvalaciones. Nunca ha brillado tanto; la lisura y la torsión de la espiral no ha sido jamás tan visible, y seductora, posiblemente. Sin embargo, la belleza -que apreciábamos o concedíamos- ¿existe aún cuando valoramos el destino último, la razón de ser del objeto? El juicio estético ¿es inmune al juicio moral? ¿Es válido todo cuando la finalidad del gesto o del objeto es el asesinato (masivo)? Sin los instrumentos de ejecución, ¿la ejecución habría tenido lugar? Mediando el ser humano, supongo que la respuesta quizá sea demasiado fácil.

Se acaba de poner en venta un juego de ordenador. Se titula Prison Architect (El arquitecto de la cárcel). Invita a construir celdas de todo tipo para contener, retener, encerrar, reducir a prisioneros que se subleven. El juego permite todo tipo de acciones. Otorga una vertiginosa sensación de poder. La vida de los encarcelados está en nuestras manos. si los dioses eran arquitectos, en pocas ocasiones como ésta los arquitectos nos podemos sentir como dioses, salvando o matando.
Es cierto que se trata solo de un videojuego. Pero la frontera entre la ficción y la realidad es tenue. Arquitectos han proyectado celdas de castigo, de tortura, cámaras letales (la pena de muerte es legal en muchos países). Algunas célebres celdas o checas en Barcelona, durante la Guerra Civil, estaban construida según el modelo de una galería de arte moderno. Concebidas para impedir descansar, para turbar, marear, ahogar, no se distinguían demasiado de las estancias que Schwitters, o Malevitch proyectaron. Saber que uno vive en la misma calle donde se halló una de las checas, turba.




¿Cómo calificar este juego? ¿Cómo valorar la creación arquitectónica de salas de tortura? Se puede considerar que no son arquitectura -pues la arquitectura es un espacio, real o imaginario, en el que uno se imagina viviendo bien (la arquitectura nunca es plenamente real, está siempre en el límite entre lo real y lo anhelado)-, pero son indistinguibles de obras arquitectónicas.
Quizá este juego sea necesario, pues revuelve los criterios con los que juzgamos lo que hacemos y nuestras obras. Y ofrece un retrato inquietante del trabajo del arquitecto -sus ambiciones y sus obras-, y de su ética.

Debo el conocimiento de este videojuego a Albert García-Alzorriz, estudiante de arte y arquitecto, a quien agradezco la información.




http://store.steampowered.com/app/233450/?l=spanish

http://www.dezeen.com/2015/11/11/opinion-will-wiles-prison-architect-computer-game-grim-lesson-real-architects-graveyard-utopian-spirit/